Cuándo el cuidado es caso de vida o Muerte

“Los cuidados preservan la vida”, “El cuidado es un derecho humano universal”. Algunas de estas frases y más hemos escuchado o leído en relación al cuidado, pero ¿qué pasa cuando todos esos conceptos no son conocidos o peor aún, ignorados? Cuando las políticas públicas y leyes relativas a ello sólo están plasmadas en papel pero no en la práctica.

Como decimos en Perú: “el papel aguanta todo”, y en la vida diaria como cuidadoras familiares de hijos e hijas con condiciones crónicas en su salud, síndromes convulsivos y situación de discapacidad no vemos un acceso real a la salud, ni mucho menos cumplirse las políticas, normas y leyes que dicen “proteger y resguardar” a la población; es ahí cuando el cuidado, o mejor dicho la falta de condiciones dignas para el mismo, las adaptaciones, el acceso a un tratamiento, rehabilitación, cobertura de insumos y transporte hace que día a día el cuidado se convierta en un tema de vida o muerte…

¿Cuántos de nuestros niños y niñas por negligencia e indolencia del Estado han sufrido maltrato y han recaído o entrado en crisis de salud por falta de atención oportuna? Empezando por la inexistencia de números de emergencia o ambulancias no disponibles para responder con inmediatez. Muchas cuidadoras no pueden trasladar a sus hijos ante un estatus epiléptico por no poder cubrir el gasto de movilidad, y si lo logran, ¿cuántos no se quedan esperando en la sala de emergencias porque en muchas ocasiones no se da la atención adecuada y urgente?

Existen un sinfín de pacientes con ventilación mecánica internados y que debido a la pandemia se agudizó la falta de cuidados 24/7 por no haber recurso humano y profesional, así como por el aislamiento que trajo consigo la COVID-19, evitando a sus familiares cuidadores estar presentes para dar la atención y apoyo necesarios.

Como madres y mujeres se nos deja la responsabilidad final y la culpa de no cuidar bien a nuestros hijas e hijos; se nos juzga, pero no se nos dan derechos ni herramientas y mucho menos las condiciones adecuadas para cuidar, dejando únicamente en la figura femenina el trabajo del cuidado de nuestros familiares, teniendo como consecuencia en nosotras que el estrés, el cansancio e incluso la enfermedad, se hagan cada vez más presentes.

Las cuidadoras somos señaladas de culpables por no prever recaídas en la salud de nuestros familiares, pero ¿cómo hacerlo si no hay medicamentos en los hospitales? Tampoco podemos darnos el “lujo” de alimentarlos correctamente, muchos de ellos sufren desnutrición, y con esta pandemia se agudizó, pues sin dinero y sin empleo hubo y hay familias y cuidadoras que no pueden cubrir siquiera dos comidas de calidad al día, más aún aquellos que utilizan fórmulas o que por padecer enfermedades raras necesitan medicamentos extranjeros y que, a falta de ello, retrocedieron en sus avances haciéndolos presa fácil de la COVID-19 , terminando muchos de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La salud mental también se vio afectada durante la contingencia sanitaria y los suicidios son otra consecuencia de falta de políticas de cuidados.

La falta de centros de cuidados y/o servicios de asistencia, o habitar en viviendas precarias han sido factores para que accidentes, quemaduras, incendios, abusos y violencias estén a la orden del día. Experiencias de personas con epilepsia que ante una crisis y por no contar con personas que los asistan, se accidentan arriesgando su vida, o bien si tienen una condición de discapacidad intelectual, salen de casa y se extravían. Les invito a pensar en cuántos pierden la vida por quedarse solos en casa mientras mamá sale a trabajar por no tener otra opción.

El cuidar no es problema; el problema es hacerlo invisibilizada sin derechos, tanto para nosotras como para los familiares que reciben eso cuidados. Infortunadamente no se ve la raíz del problema, solo la culpa de quien cuida, en este caso de las mujeres.

Mirella Orbegozo Rengifo es presidenta y fundadora de #YoCuido Perú.

📣 Gracias por el espacio y la invitación a @yocuidomexico y @Pajaropolitico 

para visibilizar  las malas condiciones para cuidar  en #Perú  

#Plumaje