Somos una colectiva integrada por mujeres cuyo objetivo es visibilizar los cuidados no remunerados el cual realizamos 24/7 a favor de nuestros hijos e hijas o familiar con discapacidad y necesidades de cuidados intensos y extensos. Buscamos estado reconozca los cuidados como trabajo mediante ley de derecho a cuidar y ser cuidados y un sistema de cuidados en Perú logrando autonomía de las personas que damos cuidados y de las que lo reciben de manera digna con enfoque de derechos y genero .
Cuidados y Epilepsia. Parte I
Entre días buenos y días malos.... seguimos.
Soy Wendy
Jiménez, madre cuidadora 24/7 de un niño con polineuropatia, (aun sin
diagnostico), formo parte de la
colectiva #YoCuido Perú – Cusco
Mi niño tiene
una discapacidad motora severa, necesita de cuidados constantes y
acompañamiento todo el día ya que a pesar de su inteligencia, deseo de
autonomía y perseverancia, el cada día es más consciente de su condición y
limitaciones. Los cuidados para una persona con discapacidad motora como la de
mi hijo, son constantes e importantes, así como la necesidad de fortalecer su
autoestima y la de verificar que su entorno facilite su movimiento e
independencia.
Definitivamente
se requiere cuidar con mucha paciencia, fuerza física y emocional, amor y
perseverancia para poder sobrellevar de la mejor manera el día a día. El estar
atento a las necesidades de cuidado es una actividad infravalorada, es una
ocupación de tiempo completo ya que aparte de ser su mama, así como otras
madres en mi situación también nos
volvemos en su maestra, fisioterapeuta, nutricionista, psicóloga, sin contar
que somos su compañía y soporte y el caso de mi hijo su medio de transporte o
el que lo lleva a todo lugar; en otras palabras estar al pendiente de el todo
el tiempo, estar alerta por si se cae, si se golpea la cabeza y tener la preocupación
constante de que otras personas (niños y adultos) no comprendan el ritmo al que
mi hijo vive cada día.
La cuidadora o
cuidador es frecuentemente la madre/padre o familiar donde muchas veces si no
es siempre, esa persona dedica la totalidad de su tiempo atendiendo a la
persona con discapacidad, dejando de lado su cuidado propio, carrera/trabajo,
prioridades y anhelos para dedicarse en cuerpo y alma a esa persona. Es más
cuando en un hogar hay una persona con discapacidad todo se rediseña por el bienestar
de él o ella.
Muchas personas
no son conscientes de lo que implica ser cuidador, por eso la importancia de
compartir el hecho de que el cuidador(a) brinda una dedicación, acompañamiento
y disponibilidad 24 horas al día los 365 días del año, y que vive con la
preocupación recurrente de ¿Quién podría encargarse de él o ella en el futuro?
Y si alguien lo hace ¿Lo harán como yo?
Es por ello que
me identifico como cuidadora sujeta de derechos y estoy en esta colectiva para
visibilizar estas necesidades y exigir la corresponsabilidad de parte del
Estado para que se cree políticas públicas que nos reconozca, por que cuidar
también es trabajar y lo hacemos con amor de manera no remunerada, pero solas
sin soporte no podemos. Necesitamos de un sistema de cuidados que brinden
servicios de calidad para nuestros hijos, necesitamos personal de apoyo,
asistentes personales profesionales preparados para cada situación adversa y en
base a sus necesidades.
El derecho a
cuidados en condiciones dignas busca también la autonomía de aquellos que
reciben cuidados, y también de la persona que los brinda. Mientras
tanto debemos lograr que nuestros hijos avancen lo más que puedan según su
condición. Y aunque duela en el alma y nos parta el corazón de solo pensar en
que los dejaremos, veamos que también demostraremos amor al prepararnos y
prepararlos porque nuestros hijos, hijas o familiar con discapacidad
tienen derecho a vivir una vida digna en igualdad como personas iguales
a mí o a ti.
Ellos necesitan vivir sin exclusión y con la mayor autonomía
posible.
#SoyCuidadora
@we_mendoza2

