Reflexiones sobre el autocuidado

 

Hola soy Erika Cerron madre cuidadora 24/7 de una hermosa jovencita con diagnóstico de epilepsia refractaria.                                                           

En una de esas noches de insomnio leí un post de una madre cuidadora que decía: “Cuando nos demos cuenta como nuestra salud física y mental impacta en la vida de nuestros hijos, será más fácil que tomemos enserio nuestras necesidades”. 

Somos nosotras las MUJERES quienes generalmente nos hacemos cargo en atender a nuestro familiar con discapacidad con necesidades de cuidados y apoyos con todo lo implica, como hacer de enfermeras, terapeutas, profesoras, psicólogas, nutricionistas y toda actividad de la vida diaria. Todas estas actividades requieren tiempo y que nos dificultan que podamos realizar otras actividades importantes para nuestro desarrollo personal como en la educación, lo laboral y al cuidado personal. La falta de oportunidad de desarrollo personal genera trabajos informales por que con este tipo de trabajos manejamos mejor nuestros horarios y con ello se sigue ampliando la brecha de desigualdad y con mayor fuerza a los sectores más populares. Son los hogares que tienen familiares los que  gastan más en la canasta básica familiar ya que se tiene que incluir insumos primordiales para llevar una buena calidad de vida como son los pañales, sondas NG, sonda urinaria, alimentación especial, etc.

La falta de oportunidades, vivir al extremo, en violencia genera que las cuidadoras mermen su salud física y mental dejando al lado el autocuidado ya sea por diferentes factores como falta de tiempo o la parte económica y lo más alarmante es que ya no solo estará el familiar con discapacidad que necesite ser cuidado, sino ahora hay una madre cuidadora que también necesite ser cuidada.

Entonces en mis reflexiones veo que no puede haber autocuidado sin antes tener ese tiempo propio y tiempo libre para dedicarnos a nosotras mismas, esa reunión con amigas, con la familia, ese momento para salir a caminar, o ejercitarme, darme una siestita en las tardes, pintar o ver mi peli favorita o el ir a nuestras citas médicas y socializar en mi red de apoyo.  Nada de esto será posible si seguimos recargadas de responsabilidades nosotras solas y si no delegamos y no repartimos el trabajo de cuidados y doméstico en casa con el resto de la familia.

Por eso es vital para prevenir también desgaste físico, mental y a futuro tener también problemas de salud que puede desencadenar en una discapacidad el apartar ese tiempo para autocuidarnos, primero querernos para poder querer a los demás, cuidarnos para poder cuidar de otro y la corresponsabilidad que debe  iniciar desde nuestras familias.

Solo poniendo en práctica el autocuidado podremos sentirnos más aliviadas y con los ánimos para seguir adelante con los desafíos diarios.

Pero; si eres sola con tu familiar con discapacidad, si no tienes una red de apoyo ¿qué puedes hacer?

Eso lo veremos en nuestras próximas charlas sobre autocuidado a cargo de profesional especializado.


abrazo queridas cuidadoras y cuidadores.

@Erika46974914

#SoyCuidadora

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